lunes, 16 de enero de 2017

RAT ON - SWAMP DOGG (1972)


"You see, the rat  has a great big smile, because he knows the black man won't be there (on top of him) long. That's the way he feels, anyway. I didn't do it as: 'The white man is a rat.' Uh-uh. This is just a rat, representing the white man. It just happened to be a rat; it could have been me riding on a horse, or a giraffe, or anything else."



Si parecía insuperable el bizarrismo de la portada de su primer disco-en calzones sentado en el camión de la basura en lo que bien pudiera ser un inodoro de un desescombro, con un seudo tricornio y revista presuntamente porno- va el perro virginiano del soul y en su segundo nos deleita visualmente con un estilismo ultra Fary del Misisipi subido como Espartero en los lomazos de una asquerosa e inmensa rata blanca.

Dentro de esta cover histórica-ya que es la más cutre de la historia del soul-pero con tanto encanto y combate, reúne de nuevo una nueva combinación exquisita de material propio y un par de covers que como es habitual hace suyas por su estilo tan particular.

El sonido es gemelo del Total Destruction To Your Mind (reseña pinchando)  con una calidez especial y sureña, muy tomates verdes fritos. La voz de Swamp es de un registro parecido al líder de los Chairmen Of The Board, el General Johnson y el estilo sigue esa mezcla de la honestidad de Otis Redding mezclada con el frikismo de un Sly Stone pero todo en tono almodovariano, todo sea así descrito para entendernos.

La alegría que te da el primer petardo, es decir, Do You Believe es impresionante, con esos auto call and response tan suyos y ese grasiento sonido de su espléndida banda. Y las líneas de viento de la escuela del soul de Memphis má su hilarante final del din dan dan dang ratero. Porque Swamp no se corta un pelo en hacer lo que le da la gana con sus canciones.Es la total libertad y todo un torbellino pasional. Recuerdo cuando en una enciclopedia por fascículos de soul compré mi primer disco de él, fue el amor ciego desde el minuto uno.

La comparación con Van Morrison es inevitable en Predicament 2, tengamos en cuenta que 1972 es el año de Saint Dominic´s Preview del Belfast Cowboy y Jackie Wilson Said, una canción de territorios comunes entre ambos artistas y uno siempre se pregunta si se conocieron. Es aquí , en ese punto, de donde Kevin Rowland saca uno de los cimientos para sus Dexys Midnight Runners, cantar como una rata del soul malherida y desatada.

Remember I Said Tomorrow es donde te das cuenta de lo original y reconocible que es Jerry Williams Jr. componiendo para su alter-ego, las ideas y los arreglos que ya se ven en su cabeza y que quedarán más lujosamente plasmados en la que para servidor es su gran obra maestra, su tercer disco, el que le sigue. Nunca en el Soul ha existido artista más valiente y roquero.

A Creeping Away se la puede considerar ya uno de sus clásicos y es donde se junta el Crescent City Funk de su adorado Lee Dorsey o de los Meters con la Stax de Memphis, un auténtico nexo de unión histórico entre los dos sonidos más bellos del la música del alma de la Dixieland. 

La cover de los Bee Gees Got To get A Message to You, es puro mimosín soul, un remanso de paz que en directo la amplía hasta el éxtasis como si fuera su particular Cyprus Avenue. Y es que si una cosa tiene Swamp Dogg es que el corazón se le sale de la camisa de lunares con chorreras.

La crítica ácida contra el país de las barras y estrellas es God Bless America-For What pero el duro mensaje está envuelto en una melodía totalmente St Dominic´s Preview. Algo mágico conectó al pelirrojo y al virginiano, a Caledonia y al Pantano.
Soberbia canción con rap final incluido de escalofrío.

Una perla del Rat On es I Kissed Your Face también muy caledónica con ese saxo alto y con una línea de bajo precioso, Veedom Fleece antes del Veedom Fleece. Quizás Rat On sea en conjunto su disco más tranquilo y sosegado, o mejor más otoñal.

That Ain´t My Wife es un tema de esos que hacía a medida a las cornudas del soul tipo Doris Duke. En eso era el mejor, sabía ponerse en su piel como nadie de ahí la comparación con el manchego.

Hasta me despertó para decirme adios, jajajaja pero qué titulazo, sigue con un cara dos muy romántica y Do Our Thing Together es con mucho la más sexy del lote, con un riff de guitarra funk maravilloso de su magnífico guitarrista Jesse Carr.

A pesar de un nivel sobresaliente y a riesgo de que mi soulbro Andreu Cunill me mate- se que este disco tiene robado su corazón- debo decir que al estar emparedado entre dos obras cumbres es eso lo que le sucede:  que no llega a la excelencia, desparpajo y novedad del Total Destruction y todavía no tiene la madurez del Cuffed , Collared...(pincha y la reseña)

Es un disco lánguido pero hermoso, como el hermano del medio al que nadie hace caso pero pertenece a una trilogía clásica y sagrada de primeros de los setenta donde el mayor es exuberante y rompedor y el tercero una obra de arte monumental.

Pero a la larga los medianos suelen ser los más equilibrados de la familia porque reciben golpes por todos los lados y conocen más del arte de la supervivencia.

martes, 10 de enero de 2017

TOTAL DESTRUCTION TO YOUR MIND - SWAMP DOGG (1970)


Jerry Williams Jr ya era un compositor, productor y arreglista reputado antes de inventarse su alter-ego como Swamp Dogg con este pedazo de obra maestra del soul sureño, criollo y bastardo que desde el título a su bizarra portada suponen una clara declaración de intenciones. Puro punk antes del Never Mind The Bollocks.

En los sesenta grabó varios singles como Little Jerry Williams y componía canciones para otros artistas pero formaba parte de una corriente dentro del género mucho más ortodoxa que la que la nueva década le iba a deparar.

Es en el crucial año 1970, cuando los acontecimientos históricos de su país en fase Vietnam War y por rebote los del resto del Mundo le producen un sarampión creativo introduciendo la opinión y la actitud iconoclasta a un renovado soul influido tanto por Sly Stone como por Zappa o en letras Bob Dylan.

Pensemos que Marvin Gaye en dicho año también grababa el What´s Going On.

Sin embargo, Swamp Dogg es el Che Guevara del Soul y sus canciones son guerrilla. Toda la exuberancia en arreglos e ideas se plasma en esta obra maestra llamada Total Destruction To Your Mind (Canyon 1970) que toda discoteca que se precie de música rock y soul debe tener en sus estantes.

Y decimos rock porque es un artista en el que desdibujan las fronteras de las etiquetas ya que por su voz, la forma de presentarse, sus portadas, sus arreglos es más fácil colocarlo junto al Van Morrison salvaje de la misma época que al lado de Curtis Mayfield aunque también,  por una espiritualidad difícil de percibir en primeras escuchas pero latente cuando se profundiza en su obra.

Al final su carácter de unsung hero no significa que no sea uno de los artistas más relevantes del cambio de década. Él representa el songwriterismo imperante en la década Nixon pero desde el lado de la black music.

Grabando en la tierra santa de Alabama (Muscle Shoals Studios) y en Macon, Georgia, imprimió de carácter southern soul todo el disco (antes como Jerry había sonado mucho más urbano) 

En el estilo rata soul de Don Covay (figura e influencia número uno en el Perro del Pantano), con la cabeza plagada de geniales letras e ideas, incluso en la selección de alguna cover, se marcó un debut con 12 canciones irresistibles, que seguro hicieron las delicias de los Stones de Villa Nellcoté.

Total Destruction To Your Mind, es ese himno que prende mecha al álbum y que nos junta a Clarence Carter con Sly & The Family Stone, funky como la mierda, pura fuerza centrípeta y clásico desde la primera escucha.

Sus dulces medios tiempos tienen una menina llamada Synthetic World que a buen recaudo llevó a Jamaica Jimmy Cliff y que supone una versión mucho más macarra del What´s Going On. Aparte de criticar lo plastificado de la vida moderna con mucha anticipación, reivindica el derecho de los paletos de pueblo a reivindicar su vida salvaje y libre. Sinceramente, si hay un Randy Newman del soul ese es Swamp Dogg.

Ejemplo:

Hey you, I'm up from the bayou,
Where wildlife runs free,
You could say that I'm country.
But let me tell you what I see.

Your world is plastic.
Can see through to the other side.
Your cities are made of wood,
Antiques are what you've got inside.
Houses are paper but folks don't hear a word you say.
Friendship's like acid it burns as it slides away.

So you see, my patience is growin' thin.
With this synthetic world we're livin' in.

Cuando le da a la balada romántica- algo que domina, sobre todo para sus producciones con las cornudas del soul tipo Doris Duke- como en Dust Your Head Color Red  te derrites todo. Y en pasado piensas en papá Otis Redding mientras que en ese concreto presente (1970) lo haces en su comprade irlandés Van Morrison y con vistas en el futuro en los Dexys de Kevin Rowland, fan fatal del virginiano.

Redneck es otro himno (¿casualidad que Randy tenga otra canción titulada así?)  que roquea y que utiliza la palabra niggers y hippies con una libertad pasmosa. Jerri estuvo a punto de entrar en el talego por su militancia con los grupos antisistema de la señorita Jane Fonda.

La nerviosa y soberbia If I Die Tomorrow ( I´ve Lived Today) es una oda total al carpe diem mientras que I Was Born Blue es un bellísimo lamento loser donde la sección de vientos llora literal.

La funkadelica Sal-A-Faster se pega a los oídos como el mejor tema de la Stax nunca editado por el sello de Memphis, staple del género con su martilleo que bien hubieran hecho suya, por ejemplo, unos Staples o el mismísimo Rufus Thomas.

The World Beyond que tuve la oportunidad de escucharla en El Matadero de Madrid hace tres años, posee un romanticismo soul sublime y la elección de una cover de un talento del blue eyed soul como Joe South es acertada del todo, These Are Not My People en manos del Perro es una delicia criolla.

Especial predilección tiene servidor por Everything You´ll Ever Need, una desgarrada canción de amor, que va creciendo en su rugiente súplica. En su época era el Almodóvar del deep soul y se nota.

The Baby Is Mine sigue en la balada templada que gira según las líneas de metales dibujan un paisaje perfecto con el trote mágico de un bajista de la talla de Robert Popwell, músico fundamental en forjar el sonido swamp.

Como si de un Moondance canalla se tratara, el disco acaba con un blues Mamma´s Baby Daddy´s Baby rematando un discurso único en la historia del rock and soul, una total destrucción para tu mente, una obra revolucionaria e histórica aunque no la conozcan más que a aquellos que no se quedan en el centro de la ciudad y les gusta conocer sus más que interesantes barrios periféricos.

Que el sábado 21 de enero, el propio Swamp Dogg , con 74 años, de buena cuenta de este disco en su setlist de Bilbao, 47 años después de su publicación, es un acontecimiento, una celebración, un milagro. 


Amo la música más que a todo.

Amo la música más que a todo.
Todos los textos pertenecen a Joserra Rodrigo salvo citas y párrafos con su autor referenciado.